El operativo federal realizado el domingo 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, derivó en el abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. La acción provocó una reacción violenta coordinada por células del grupo criminal en al menos 20 estados del país, con narcobloqueos, incendios de vehículos, saqueos y enfrentamientos armados. El Gabinete de Seguridad reportó un total de 252 narcobloqueos durante la jornada y un saldo preliminar de al menos 12 personas fallecidas en Jalisco.
El despliegue fue encabezado por fuerzas federales, incluida la Guardia Nacional, en la zona serrana de Tapalpa, donde Oseguera Cervantes murió durante un enfrentamiento armado. Tras confirmarse su muerte, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, activó un “código rojo” estatal que implicó cierres preventivos de mercados, unidades deportivas y recaudadoras, la suspensión de eventos masivos y la cancelación de clases el lunes 23 de febrero por razones de seguridad.
La presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado a la calma y señaló que la mayor parte del territorio nacional mantiene actividades normales, aunque reconoció incidentes en zonas específicas. Tras el abatimiento del líder criminal, el CJNG desplegó acciones para generar caos y bloquear vías de comunicación mediante la quema de tráileres, automóviles, camiones de carga y unidades de transporte público, además de intentos de incendiar gasolineras. También se reportaron ataques a comercios, incluidos incendios en tiendas de conveniencia como Oxxo y 7‑Eleven, saqueos en plazas comerciales y autoservicios, así como agresiones contra sucursales del Banco del Bienestar. Los hechos incluyeron balaceras y enfrentamientos en zonas urbanas y rurales, y la violencia se prolongó por más de 24 horas, con picos durante la mañana y la tarde del domingo.
Los incidentes se extendieron a múltiples entidades del país. En Jalisco se registraron narcobloqueos en Guadalajara, Zapopan, Puerto Vallarta y Tapalpa, con quema de unidades y cierres carreteros. En Michoacán se reportaron incendios de vehículos en Morelia y bloqueos en carreteras. Veracruz registró tráilers incendiados y bloqueos en la zona sur; en el Estado de México se reportaron incendios de vehículos y ataques a sucursales del Banco del Bienestar; en Hidalgo más de 15 vehículos fueron calcinados en la región Tula-Tepeji. También hubo bloqueos y quema de unidades en Reynosa y cancelación de corridas en Tampico, Tamaulipas; un intento de incendio de tráiler cerca del aeropuerto de Tijuana, Baja California; y unidades incendiadas en la autopista San Luis Potosí–Lagos de Moreno. Morelos, Zacatecas, Puebla, Tlaxcala y Guanajuato, entre otros estados, reportaron bloqueos, incendios y cierres parciales.
Empresas como Fomento Económico Mexicano reportaron afectaciones en tiendas Oxxo, mientras múltiples cadenas comerciales cerraron o modificaron horarios el lunes para proteger a empleados y clientes. En entidades como Veracruz e Hidalgo se observaron largas filas de vehículos varados, preocupación entre la población y afectaciones al transporte, mientras que en Jalisco los servicios médicos municipales permanecieron activos bajo protocolos de emergencia.
Para el lunes 23 de febrero, la violencia ha disminuido, aunque persisten cierres parciales en algunas autopistas. Las autoridades recomiendan evitar las zonas afectadas y mantenerse informados mediante fuentes oficiales. Hasta el momento no se reportan detenciones masivas relacionadas con los bloqueos, y se prevé un posible reacomodo interno en el CJNG que podría generar nuevas tensiones en los próximos días.
